Seguidores

13 de mayo de 2012

Número cinco.

Tiempo sin escribir, tiempo para pensar, tiempo para saber qué es lo que me estaba deparando el futuro, las amistades, los líos... todo.
Tras aquella noche que ya conté, en la que me lo pasé taaaan sumamente bien y que ya ha quedado marcada en mi cabeza como una noche con grandes amigos para no olvidar, llegó tormenta. No sé ni tengo idea de cómo se puede ser una persona tan amargada, ruin y desdichada que él. De verdad debo recibir amenazas por parte de alguien que no me aporta nada desde hace ya tiempo y a quien decidí dejar en paz? Pues eso, el aburrimiento mata. Y la ignorancia más, así que seguiré en mis trece.


La semana de feria... bueno, dije que sería una feria que superara todas las demás. De alguna manera sí lo hizo, aunque podría haberla disfrutado mucho más. Pero ambos días de empalme que estuve, ambos días realmente geniales. Quedar con mis spanishpool y mis mejores amigas a la misma vez, que se conocieran, sentir que estaba rodeada de gente que quería un montón... eso me encantó :) Líos por allí, líos por aquí, pero haber cogido esa borrachera anual de fino con mi mejor amiga Carmen, haber bailado con ella tantísimo, haberme ido como siempre con su gente y disfrutar de una noche alucinante de música y risas... eso no lo cambio por nada.


Terminó la feria pues pronto para mí, porque llegaron las lluvias, llegó un mal tiempo del carajazo y Noelia se dispuso a adelantar trabajo para un mes a través de la WebCT. Y ahora me alegro, porque tengo que hacer muchísimo menos trabajo, ya que ha llegado el calor. ESTAMOS EN VERANO, SEÑORES. Y aunque parezca mentira, así sigo. Trabajando, deseando que termine este curso, esta carrera, esta etapa de mi vida en la que me han ocurrido tantísimas cosas, he vivido tantas nuevas experiencias, he aprendido tanto, he conocido a tantas personas... el balance es que me encanta todo, que no cambio nada, que espero seguir teniendo a esas personas en mi vida porque son lo que de verdad me importan y, a pesar de que me pueda ir lejos en un futuro no muy lejano, que se queden siempre cerquita, de esa manera que conocemos en el sur como nadie.


Ahora hay que centrarse en terminar muy bien, con buena media, sacarme el first que estoy muy muy nerviosita por hacerlo y hacer la eterna espera hasta mediados de julio en que salga la nota definitiva (por favor, más de un 60!!!!) y este miércoles... GRADUACIÓN :D Por fin encontré un vestido precioso, tal y como lo quería, cambié de look porque era algo que necesitaba vital y físicamente. Ahora luzco una bonita melenita a ras del cuello. La verdad es que es muy cómodo, ahora que hace tantísima calor en la calle es un gustazo que entre el poco fresquito que corre por el cogote jajajaja
Y lo dicho, el miércoles a darlo todo. A las 19.00 al acto en la ETSI, acompañada por papá, mamá y la abuela, que le hacía muchísima ilusión asistir. Quizá a cenar con ellos algo ligerito por Triana o bien, si nos ponemos de acuerdo, cenar con algunos compañeros/as de clase cerca de la discoteca. Y finalmente, por la noche, a Boss, abierta para nosotros, con cartel personalizado para fiesta de Infantil y 4 horas y media de barra libre. En fin, espero que sea otra de esas noches para no olvidar. Estoy segura que será alucinante :)


Este fin de semana ha sido calor, amigos, reencuentro y regalito, nuevas ilusiones... y muchas risas y felicidad. Así que a seguir así. Que no decaiga!!

29 de abril de 2012

Número cuatro.

Una vez pasada la semana de mi vida, la cual lo ha sido, sin duda, estoy aquí escribiendo cual Carrie Bradshaw en su portátil, el cual sostengo entre mis piernas mientras disfruto de un rato relax en mi cama, cargando una peli para que por fin me entre el sueño y pueda dormir tranquila hasta las 11 de la mañana.

La verdad es que anoche no pude pegar ojo hasta las 4.30 ó 5. Sólo hacía pensar y pensar, y darle vueltas a la cabeza acerca del mismo tema. Y tocarme el pelo, rizarme los mechones uno a uno, como hago cada vez que estoy nerviosa o espectante por algo. Al igual que también me muerdo las uñas de las manos, estoy deseando que empiece esta buena racha que se acerca para poder dejármelas bonitas otra vez, y pintármelas de colores pastel o chillones, de esos que alegran el final de primavera dando paso a un verano inolvidable. Como el que estoy segura que se acerca...

Aunque la semana no empezó del todo bien, pues alguien egoísta, imprudente, prepotente e ignorante se coló en el transcurso de mis días para darme a entender que pretende empezar una guerra que no voy a seguir. La verdad me da igual lo que diga, si yo no obtuve respuesta en su día, tampoco él va a obtener respuesta de mí, pues ahora hay que pagar con la misma moneda. Lo que sucede es que esta vez estoy siendo mucho más inteligente sabiendo elegir cada momento y lugar en el que hacer o decir cualquier cosa. Y así seguiré, que nadie me compre con amenazas. Es lo único que pido. Si bien, como todos, se cansará de soltar habladurías por ahí, y acabará olvidándose del tema. Pero es una auténtica pena que ya no vaya a dar mi brazo a torcer, porque cualquier resquicio de simpatía se ha acabado.

A pesar de todo, el ir y venir de gente durante esta semana ha sido fantástico. No he pisado la feria todo lo que hubiera querido, pues las responsabilidades me han llamado esta semana más que nunca, sumado a que tuve la visita de la señora de rojo y estaba poco animada. Los "dos días" que estuve en ella (hice empalme) serán catalogados a partir de ahora como los mejores días que he tenido jamás en la feria. Compartí momentos con mi familia liverpooliana, tuve ups and downs en algunos momentos de la tarde, pero todo se vio compensado con la magnífica noche que pude pasar con mis mejores amigas, la cantidad de risas, rebujito y baile que hubo y la entrada a mi lista de alguien al que considero bastante especial jaja Nada más trascendente.

Pero para especial es lo que viene después, los meses que se presentan. Vendrán finales de muchas cosas, tendré que llorar mucho (no por tristeza aún). En escasos días será la graduación, ese momento que aún no tenemos hablado del todo y que espero que en la entrada de esta nueva semana que comienza casi con Mayo se quede todo preparado, pues quiero que sea una noche para no olvidar nunca :) Y para que no me falte, hablaré otra vez de ese reencuentro especial. De eso que está por venir que, aunque no vaya a ser de mucha utilidad, pues volveré a temas del pasado con los que volveré a caer perdidísima, lo disfrutaré como una niña pequeña. Bueno, no, que las niñas pequeñas no hacen eso.

Soy feliz, tengo muchas ganas de trabajar, de innovar, de respirar... y empezaré aflorando mi persona viendo una de mis películas favoritas.
http://www.youtube.com/watch?v=F3YF2Zj8rwo

22 de abril de 2012

Número tres.

Poco falta para que llegue la mejor semana del año, en mi opinión, aunque sé de sobra que este año será diferente. Hay otras responsabilidades y no la disfrutaré todo lo que quiero. Pero sé que los días que vaya voy a estar rodeada de mi gente y me lo voy a pasar en grande.


Todo después de un fin de semana en el que he estado metida de lleno en recuerdos y situaciones que están por llegar. Todo está ocurriendo como tenía que ocurrir. Mantengo esos grandes amigos que conocí al principio de mi relación, elijo no dormir en el lugar donde todo empezó, lugar al que entré, eché un ojeada y sinceramente, se me estremeció todo el cuerpo. Sin embargo sueños me atraparon esa noche mientras dormía a escasos 10 metros de su cama, soñando con una persona que hoy día me llena más que él.


Fue despertar y sentir algo extraño, como que iba a saber pronto que algo ocurriría o sabría. Y así fue. Primera noticia: entro en Facebook y veo OTRA razón más para irme de aquí corriendo, otra puerta más cerrada a mi futuro, el cual la verdad no me planteaba seguir ahora mismo, pero el cual me hace sentir vergüenza por esas personas a quienes, se supone, hemos dado nuestra confianza para que nos saquen de tal situación en la que nos encontramos. Hablo de las oposiciones a maestro. 33.000 plazas que se convocaron, 33.000 plazas que se han detenido en Andalucía. Por si ya no era suficiente que hubieran cometido la desfachatez de cambiar temarios meses después de haber empezado a estudiar. Desde luego a mí me ocurre, y no sé la que monto. En fin, paso a paso, yo estoy más cerca de marcharme a un lugar donde se me den tales oportunidades y mi trabajo sea reconocido.


Segunda noticia: se marcha. Sabía que lo haría. Cuando hablo con una persona la cual me está contando un plan y lo veo super convencido de querer aquello, sé a ciencia cierta que al final acabará haciéndolo. Por mucho que "entristezca". Volvemos a que es una persona que entró de lleno en mi lado más grande del corazón, fuera como fuese, y que ahora mismo es uno de los pocos en quien puedo confiar ciegamente (contados con los dedos de una mano, no hacen falta más). Pero a la vez sabe que el apoyo incondicional está y ha estado ahí siempre, mi comprensión hacia todos los temas que tienen que ver con él han sido positivos hasta ahora porque me da razones para ser así. Y me alegro, porque me hace mejor persona incluso. Tengo 4 meses para reir, disfrutar, salir, comer, beber, hacer planes, cualquier cosa... hasta que llegue el momento de llorar, porque lo haré. Me conozco y no puedo negarme eso. Ocurrirá y me entristeceré, lo echaré de menos infinitamente, pero me enorgullecerá saber que tengo a alguien en una lejana parte del mundo que piensa y confía en mis posibilidades, que sé que volverá porque alguna vez se tendrán que acabar esos 9 meses de frío polar, el que me guardará un sitio en el norte para que pueda ir a verle (y aprovechando la situación pues conozco un país, lugares nuevos... nunca está de más), el que puede que cuando vuelva yo tampoco esté. Y ojalá sea así, porque es así como tendría que ocurrir; le quiero, le echo de menos aunque lleve días sin verlo y aun así sé que él tiene su lugar, donde haya decidido, y que yo también tengo el mío, que ahora mismo, tal y donde me llevan mis pensamientos, es en el extranjero. Quizá la vida nos vuelva a unir o no, es inevitable pensar que aunque se mantenga la esperanza y ganas de saber que volverá, puede que no ocurra. Y qué pensamiento es ese viniendo de mí? No es propio, yo, que soy la persona más optimista del mundo entero, que tiene siempre un pensamiento feliz en la mente. Pero con el tiempo se madura, una empieza a ser realista y a tomarse en serio el curso de la vida, los planes, retos y metas que cada uno se plantea conseguir, y saber que da igual dónde te encuentres en el planeta, que será SIEMPRE el tiempo que tendrás a esa persona en tu vida. Y ojalá con él sea así. Es con una de las pocas personas que lo pienso. Intensamente.


Es genial desahogarse con esto. De esta manera. Pero más genial es cuando existen esos días en los que todo está bien, en su sitio, en armonía con el resto de elementos. Días en los que tengo ganas de dormir, no tengo miedo, porque sé que soñaré con cosas bonitas. Y que las cosas reales que ocurrirán mañana serán más bonitas aún.


Y como hoy es uno de esos días, me voy a soñar. Y a descansar que me espera una soleada mañana de bici por Sevilla.

18 de abril de 2012

Número dos.

Ha pasado un poco de tiempo. Pero es por algo. Me ha dado tiempo para recapacitar acerca de muchas cosas. Han sucedido muchas cosas.
La verdad que en pocos días ha habido tres ocasiones que me han dejado claro el valor de la amistad: dos en las que no merecía la pena y una en la que he decidido darlo TODO, porque lo merece. Porque es una de las mejores personas que he conocido nunca.
Aunque una de ellas está en duda, pero no sé si es una cuestión moral o simplemente física; no por mi parte, por supuesto.

Pero volviendo al tema de esa persona que se merece mucho. Me ha demostrado que es diferente, que todo da muchas vueltas, que se pueden compartir experiencias de todo tipo aunque las cosas cambien, y que SIEMPRE serán para mejor. Gente así hace falta en mi vida, en todos los sentidos. Son ese tipo de gente por las que me levantaría temprano, ese tipo de gente por las que iría enferma a los sitios, ese tipo de gente por las que pagaría si estuvieran en peligro.. Parecen tonterías, pero para mí no lo son. Son lo más importante que tengo ahora mismo.

Por seguir hablando de personas, mencionaría (siempre anónimamente hasta que cambie de parecer) es esa personita que conocí hace dos años, a la que quiero tantísimo y que me ha ayudado siempre y me comprende mejor que nadie, más que nada porque su madre y la mía son iguales jajaja El tío más achuchable que me hayan echado a la cara y al que echo de menos en muchas ocasiones (odio que a veces no tenga whatsapp para poder decirle cualquier cosa a la hora que sea, como anoche).


Ya se me han pasado las ganas de seguir hablando de personas xD Bueno, sí de una última, parece ser que los reencuentros existen, y me alegro de que sea con él :) Aún le debo la Guinness y su púa. Espero dárselas pronto porque sino la Guinness me la bebo, y la púa la guardo para mi colección! #NO


Cambiando de tema, ha pasado un mes desde que volví de Liverpool. No me lo puedo creer. Hay ropa que aún huele a los lavados guarros que dábamos en la lavandería. El primer día, 28 de febrero, donde la liamos parda como siempre. Somos españoles. El segundo día, 13 de marzo, cuando ya todo estaba a punto de acabarse y yo me quería morir de la pena. Ahora me quiero morir aún más, porque quiero volver. No sé qué es lo que tiene esa ciudad, pero me ha enamorado. Quizá fue la experiencia al completo y cuando vuelva ya no será lo mismo. O quizá hay ciudades seguro mucho más bonitas que aún me quedan por conocer, pero en el presente, el ahora, es Liverpool. Y The Cavern, el lugar donde más cómoda me he sentido en toda mi vida. Es un sitio al que volvería sin pensármelo dos veces. Y lo mejor es que en parte soy feliz, porque sé que volveré :)


Ahora lo que tengo que hacer es motivarme, porque acabo mi carrera, porque por mucho que las cosas estén mal en esta mierda de país sé que conseguiré salir adelante. Lo sé porque soy una de esas personas que consiguen lo que se proponen. Y porque lo mío es totalmente vocacional.
El día 16 de mayo a las 19.00h me gradúo. Siempre había soñado con un momento así. Sé que será un día para no olvidar nunca, porque además voy a estar sentada junto a uno de mis grandes compañeros de la carrera, al que tengo infinito cariño y espero que, aunque terminemos esta etapa de nuestra vida, sigamos siendo amigos siempre. Sanluqueño especial!


Pues yo, lisiada como estoy, y algunos saben el por qué, no lo voy a contar por aquí, se va porque no tiene muchas más ganas de escribir y está haciendo tiempo para que empiece American Horror Story, mientras mantiene una serie de conversaciones bastante interesantes.


Un besazo (al fin con optimismo, qué sería de mí sin eso..)

1 de abril de 2012

Número uno.


Nueva apertura de modo de evasión. No espero que nadie lo entienda. Pero yo misma lo necesitaba.

Hace unos años estaba más o menos por el mismo día y acababa de llegar de un gran viaje. No me lo pasé realmente bien, pues tenía muchas ganas de llegar a casa y estar sentada en mi silla azul, jugando a Los Sims y pensando con quién saldría ese mismo viernes. Acabo de recordar que entonces tenía novio. Qué irónico. Me parece que fue el primer año que lo pasé mal. Sólo tardaría un mes más en saberlo todo.

Tres o cuatro años después digamos que he vuelto de otro gran viaje, este especialmente alentador en lo que se refiere a mi vida. Nunca un mes me ha dado tanto como este último en Liverpool, creo que por fin encontré mi verdadero sitio, o al menos mi verdadero modo de vida, y es gratificante que salgas una noche, conozcas a un tío super simpático que te diga que si es lo que sientes, adelante, VUELVE.

De hecho ayer por la tarde estuve mirando vuelos de regreso, sólo ida. Sería tener mucha cara avisar a Helen para decir que me quedo en su casa durante una temporada, hasta que pueda establecerme por mí misma, pero parece ser que en este mundo lo que hace falta es cara, y mucha. Así que no tendría problema en hacerlo, en salir de aquí porque ya no me da miedo nada, porque pocas cosas me atan aquí y sinceramente no me encuentro nada cómoda ahora mismo. Y menos desde hace relativamente poco: minutos, horas, días, semanas... no lo sé. Pero he vuelto a casa cabreada, incluso me he comido a una niña que no tendría más de 15 años, o que ni siquiera llegaba a ellos. Me he chocado dos veces, y ella se ha disculpado. Yo la he mirado mal. Al minuto me he sentido horrible porque no tenía razón de ir por la calle así. Pero es que la culpa no es mía. No tengo culpa de que me traten siempre igual. Estoy un poco cansada.

Parece que en algunos asuntos de mi vida, vivo en un efecto mariposa continuo. ¿Sabéis todo lo malo que le ocurre a Ashton Kutcher en la peli? Pues a mí me ocurre, no tan exagerado, pero parece que soy utilizada de la misma manera para vivir algunos desagradables momentos en la vida. El resumen es que SIEMPRE me sucede lo mismo. Es como si alguien me hubiera echado un mal de ojo, que no lo dudo. Pero sí que dudo de si me lo merezco. Al final siempre soy yo la que da su brazo a torcer, intenta decirme las cosas sutilmente para que no me dañen, pero, seamos sinceros, me acaba haciendo el mismo daño, sobre todo si son hechos que se repiten.

Ahora mismo es inevitable que las lágrimas salgan, podría dejar el beneficio de la duda de si estoy escribiendo esto llorando o no, pero puedo ser de todo menos mentirosa. Lloro, sí, me agobio, también. Y no debería, sé perfectamente que no debería, de qué me sirve. Pero vuelve a ser inevitable. Ni siquiera sé qué siento, ni si tengo ganas, ni paro de pensar e imaginar los momentos que está viviendo. Mi cabeza siempre se ha creado un cúmulo de cosas por el que pensar, gran parte del daño incluso puedo creármelo yo misma. Pero vuelve a ser inevitable.

Es increíble cómo llega alguien muy especial a tu vida. Da igual su estado, sus ideas, su forma de poner las condiciones y tú aceptarlas sin decir una palabra. Y lo haces sólo porque lo necesitas, porque te sientes bien, porque todo a tu alrededor en ese momento es tan mágico y perfecto que no cambiarías ni un ápice nada de lo que te está ocurriendo. Pero vuelve a ser inevitable. Vuelvo a poner claro que es una mierda cuando cambia. Cuando esa necesidad que sentías cada día no puede ser calmada. Cuando terminas siendo pesada porque lo necesitas. ¿Por qué me ocurre? Desearía que no me ocurriera, pero no puedo seguir engañándome así. Le he quitado demasiada importancia.

Y sigo llorando, porque el día en que me falte por completo va a ser duro, muy duro. Y no quiero que llegue nunca ese día. No puedo hacerlo prometer, las promesas son muy subjetivas hoy en día. Muy difícil cumplirlas. Pero yo lo último que pierdo es la esperanza. Y si tengo que estar pasando este mal rato ahora, lo haré. Porque mañana o pasado estaré mejor.

Pero sigo con esa terrible necesidad...